Lee Hebreos 2:9–13
En un capítulo posterior, el autor de Hebreos define la fe como “tener certeza de lo que no vemos” (Hebreos 11:1). 2 Corintios 5:7 hace un comentario similar cuando dice que “vivimos por fe, no por vista”. Sin embargo, la fe es en sí misma una manera de ver. La fe que da forma a nuestra visión de vida no es una fe ciega. Cuando vivimos por fe, entrenamos nuestra vista para ver el mundo como lo describe las Escrituras.
En el texto de hoy, el escritor contrasta cómo aparecen las cosas con lo que realmente son. Los versículos 5–8 citan el Salmo 8, comparando lo que podemos ver con lo que aún no vemos. Todavía no vemos todas las cosas sometidas bajo el control de Cristo (v. 8). En cambio, vemos a Jesús “quien fue hecho un poco menor a los ángeles, coronado de gloria y honra por haber padecido la muerte. Así, por la gracia de Dios, la muerte que él sufrió resulta en beneficio de todos” (v. 9).
Éste es el lenguaje de la fe. Si bien es posible que no veamos estas cosas a simple vista, podemos comprenderlas a través del testimonio de la palabra de Dios. El mensaje del evangelio retrata a un Cristo crucificado, resucitado y exaltado que se convirtió en el “pionero” de nuestra salvación al sufrir por nosotros (v. 11). Él ha ido delante de nosotros para abrir el camino a Dios. Aquellos que confían en Cristo reciben Su justicia como un regalo y son adoptados en la familia de Dios (v. 12).
Entonces, ¿cómo llegamos a ver las cosas como las describe el escritor de Hebreos en estos versículos? La única manera es verlas con los ojos de la fe y poner nuestra confianza en Cristo (v. 13). La obra de Dios que se está desarrollando en nuestras vidas hoy es una obra que ya está terminada (ver también Juan 19:30).
- Vuelva a leer la última frase. ¿Cómo cambia la forma en que vivirás hoy el pensar que la obra ya está terminada? Si no conoces a Cristo, ¡te animamos a elegir este “mejor camino” hoy!
Ora con nosotros
Jesús, muéstranos las cosas no como parecen sino como son en realidad. Queremos ver la verdad, y la lectura de hoy dice que es posible, ¡a través de los ojos de la fe y la confianza en Ti “!Oh SEÑOR, Soberano nuestro, ¡qué imponente es tu nombre en toda la tierra!” (Salmos 8:1).
See omnystudio.com/listener for privacy information.





