Lee Hebreos 12:1–13
Después de pasar por dificultades, una mujer ampliamente conocida por su espiritualidad se quejó ante Dios. “Si así es como tratas a tus amigos, no es de extrañar que tengas tan pocos”, refunfuñó. Puede resultar difícil entender por qué Dios nos permite pasar por dificultades.
Sin embargo, se nos dice que los ejemplos de los hombres y mujeres descritos en Hebreos 11, “¡El mundo no merecía gente así!”, prueba que una fe fuerte no nos hace inmunes a las dificultades (ver también Hebreos 11:38). Pero la prueba definitiva de que aquellos a quienes Dios ama aún pueden sufrir se encuentra en Jesucristo. “Consideren a aquel que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para que no se cansen ni pierdan el ánimo” (v. 3). El versículo 4 proporciona una revisión de la realidad para los cristianos hebreos que recibieron esta carta por primera vez. Habían sufrido la confiscación de sus bienes (Hebreos 10:34). Aun así, ninguno de ellos había perdido la vida.
Pero el autor de este libro tiene un mensaje más alentador que simplemente decir: “Las cosas podrían ser peores”. Dios tiene un plan en nuestro sufrimiento. Como el versículo 7 nos recuerda “lo que soportan es para su disciplina, pues Dios los está tratando como a hijos”. Esto puede llevarnos a pensar que este sufrimiento es un castigo. No es algo punitivo sino más bien una cuestión paternal. Nosotros hemos experimentado lo mismo de otros y logramos respetarlos (v. 9). ¿Cuánto más debería ser este el caso cuando quien nos disciplina es nuestro perfecto Padre Celestial?
Cualquier deportista te dirá que entrenar, por su propia naturaleza, es incómodo e incluso agotador. ¿Por qué nos sometemos a ello? Porque sabemos lo que producirá. La fe no elimina las dificultades de nuestras vidas. Incluso puede conducir a ellas. Pero a pesar de todo, debes saber que puedes confiar en la mano de tu Padre que te guía.
- ¿Con qué dificultad estás luchando en este momento (o alguien que conoces)? ¿Cómo cambia Hebreos 12 nuestra perspectiva sobre el sufrimiento?
Ora con nosotros
Padre, queremos rendirte toda nuestra vida, en momentos de alegría y en tiempos de dificultad y dolor. Nunca prometiste una vida fácil a Tus hijos, pero sabemos que podemos confiar en Tu mano de guía y protección. ¡Gracias!
See omnystudio.com/listener for privacy information.




