Lee Proverbios 16
Si te dieran a elegir, ¿vivirías en una mansión o en una cabaña? Imagina una mansión enorme con docenas de habitaciones, columnas de mármol, una gran escalera de caracol en la entrada y puertas de hierro para proteger la entrada principal. La cabaña de una habitación no tiene tal atractivo. Sus ventanas dejan entrar el frío y el suelo está sucio y sin alfombra. Los pisos rechinan y el grifo gotea. Es difícil imaginar encontrar comodidad dentro de la pequeña habitación en forma de caja.
Proverbios me dice que, si yo eligiera la mansión, sería completamente tonto. “Mejor es ser de espíritu humilde con los pobres que dividir el botín con los soberbios” (v. 19 LBLA). Es poco probable que cualquiera de nosotros se enfrente a ese tipo de decisión, pero nos enfrentamos con decisiones similares del corazón de manera regular. ¿Seremos orgullosos y altivos, pensando en nosotros mismos más alto de lo que deberíamos? (Romanos 12:3). ¿O reconoceremos quiénes somos en realidad: seres frágiles que dependen por completo de Dios para todas nuestras necesidades?
El versículo 5 dice: “El SEÑOR aborrece a los arrogantes. Una cosa es segura: no quedarán impunes”. Salomón (que también era rico) no estaba diciendo que todas las personas ricas lograron su estatus aprovechándose de los demás o que todas las personas oprimidas son “de espíritu humilde”. Pero estas dos imágenes contrastantes muestran la cruda realidad de que el camino de Dios y Sus planes para nosotros siempre son los mejores. Es mejor ser oprimido y humilde que ser rico y orgulloso. Esta es una verdad difícil de creer, y mucho más vivirla, pero esa es exactamente la vida a la que Cristo nos llama.
- Hay muchas ocasiones en las que podemos elegir la humildad . . . pero ¿lo hacemos? Es tentador seleccionar el camino que nos eleva, nos trae respeto y recompensa. Pídele a Dios que te dé un corazón humilde que esté dispuesto a servir fuera del centro de atención.
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