¿Estarías de acuerdo con la afirmación que los cambios son difíciles? Todos pasamos por ellos y, si somos sinceros, preferiríamos que fueran mínimos ya que nos afectan tanto en lo físico, como en lo emocional, y aún más importante, en lo espiritual.
He pasado por muchos desafíos que Dios ha usado para hacer crecer mi fe, aún en medio de la incertidumbre, y en medio de preguntas sin respuestas.
A una temprana edad recibí a Cristo como mi Salvador y Señor y el cambio espiritual comenzó. Llegué de Cuba a los Estado Unidos durante mi adolescencia; un nuevo país, un nuevo idioma, nuevas amistades, nueva escuela… ¡cambios, cambios, y más cambios! A pesar de todas las dificultades, puedo recordar la fidelidad constante de Dios, quien siempre proveyó lo necesario, cada día, para enfrentar los desafíos y momentos de dificultad.
Al paso de los años, tuve la oportunidad de asistir a una universidad cristiana. Después de graduarme me casé y nos mudamos a Chicago, donde nacieron nuestros tres hijos. Ser esposa y madre es una bendición, y también un gran reto donde he visto la fidelidad, paciencia, y el amor gentil de mi Cristo. Mi esposo es pastor, y como familia dedicada al servicio cristiano, hemos vivido muchos cambios y desafíos que Dios ha usado para mostrarme que Su gracia es suficiente en mi debilidad, y que lo que Él comenzó, será fiel en terminarlo.
En el 2007, cuando obedecimos el llamado de Dios para ir al estado norteamericano de Florida, lo inesperado pasó. Mi hija y yo tuvimos un grave accidente mientras paseábamos en bicicleta. Ella sufrió una fractura en la clavícula. Yo estuve hospitalizada por un mes con múltiples fracturas, derrame interno, pulmón perforado, pancreatitis, en estado severo. Ambas recibimos daño físico y emocional. Sin embargo, la experiencia fue el principio de una larga jornada de recuperación también en el ámbito de lo espiritual. En esos momentos de tanto dolor, queríamos saber el por qué. Me pregunté tantas veces… Señor, ¿por qué yo? Y recibí esta respuesta… ¿y por qué no?
Nuestra confianza en Cristo no nos exime del sufrimiento. Jesús fue muy claro al decir que en este mundo tendríamos aflicciones, pero nos pidió que confiáramos en Él, ya que Él sufrió y venció al mundo. Jesucristo murió y resucitó para dar perdón y salvación a todos los que ponen su fe en Él, y se arrepienten de sus pecados. Ya que Cristo resucitó, puede ahora prometer su presencia. Cristo camina con nosotros en medio de nuestro dolor.
Los cambios han continuado siendo parte de mi vida. Después de mudarme a Chicago, comencé a trabajar para Radio Moody. ¡Qué bendición ser parte de este canal digital! Cada día nuestra programación enriquece mi vida y la de todos nuestros oyentes alrededor del mundo.
Hoy, toma un poco de tiempo para pensar y responder, ¿qué cambios han marcado tu vida? Sólo Jesucristo promete acompañarnos y crecernos en medio de esos cambios, que siempre evidencian la gracia de Dios.

Belkis Rodríguez
Original de Cuba, es Coordinadora de Programación de Radio Moody y Editora Gerente de El Blog de Radio Moody. Es licenciada en Estudios Transculturales por Liberty University. Está casada con Jorge, pastor y capacitador de obreros eclesiales, con el que tiene tres hijos. Ambos sirven en Grace Family Church, su iglesia local fundada por su esposo en el norte de la ciudad de Chicago.

